Whatever it Takes

Las películas del grupo principal de Marvel Comics, los Héroes Más Poderosos del Mundo,  han sido nada menos que un pequeño milagro para lo que ahora conocemos como el Marvel Cinematic Universe. Pocos confiaban en que Joss Whedon, un autor conocido por su trabajo en televisión, pudiera crear algo que jamás se había hecho en pantalla y juntar a un grupo de protagonistas en una misma cinta y lograr darles a cada uno su valor, y salió avante con creces. Su segunda entrega, la criminalmente infravalorada Avengers: Age of Ultron es en retrospectiva una maravilla: en medio del CGI hay una contemplativa meditación sobre el superheroísmo que retrata lo que ninguna otra cinta hasta ahora: el grupo en su punto más alto, trabajando al máximo de su fuerza; lo que más se le criticó en su momento resultó ser lo mejor de la película, es un cómic bien hecho: que trabaja con lo que esta ahí mientras siembra semillas que no crecerán por años.

La ultima vez expresé por qué Avengers: Infinity War es una película tan monumental, la que hasta ese momento había capturado mejor la estética y el ethos de leer un Evento. Fue grande, emotiva, espectacular y, por naturaleza, incompleta. Es parte de una duología, y la labor de completarla recaía en Avengers: Endgame. Incluso, se veía como el fin de la tetralogía que inició Joss Whedon en el 2012.

No lo es.

Es el fin de la icosakaidilogía (confíen en mi, lo busqué) que inició cuando Robert Downey Jr. se postró frente a un micrófono e improvisó el dialogo que fue la fuerza demiúrgica de algo que jamas habíamos visto en el cine y dijo:

I am Iron Man.

9. Disassembled

Para poder contar efectivamente una historia se requiere de una estructura sólida, algo que una gran cantidad de películas olvidan estos días. Avengers: Endgame inicia en lo es el epilogo de su antecesora. Tony y Nebula son rescatados gracias a la magnifica entrada de la Capitana, pero pronto el Hombre de Hierro entra otra vez en conflicto con el Centinela de la Libertad, haciendo eco de su discusión en Avengers: Age of Ultron. El peso de la derrota y la pérdida de la mitad de la vida en el universo hace que le reproche a Steve su separación: se suponía que si caían, lo iban a hacer juntos. No lo hicieron.

La subsecuente derrota de Thanos lo hace una victoria pírrica. Las Piedras ya no están, y no hay nada que puedan hacer al respecto.

Pero gracias a una pequeña ratita, Ant-Man logra salir de su, como vemos después, bastante corto exilio en el Reino Cuántico para encontrarse con un mundo horrible, gris y desolado. Si bien no es un retrato tan brutal como el de The Leftovers (de HBO. Búsquenla) , es claro que el dolor y la melancolía es el nuevo normal.

Nuestros héroes no se dan por vencidos, y a pesar de estar hundidos en la depresión, continuan con sus vidas. Pero Scott les presenta una nueva oportunidad, y es ahí cuando la película inicia pro forma.

De todos los personajes, el que tiene un `final feliz´ es Tony. Tiene su familia, su esposa, su hija y una tranquila vida lejos de lo que sabia caracterizado su vida como Tony Stark, el Hombre de Hierro. Si Thor o Rocket ya no tienen más que perder, Tony es el que lo puede perder todo, así que se entiende la reticencia cuando llegan sus antiguos compañeros de trabajo a hablarle sobre un plan descabellado que involucra viajes por el tiempo.

Cuando hablamos de estructura es importante proveer un marco sobre lo que se tiene que conseguir en la trama, y Avengers: Endgame resulta sorprendente cuando se revela que el grueso de la cinta, todo el segundo acto, es una película de atraco.

Un atraco en el tiempo.

10. Run the Mission, Don’t Get Seen, Save the World

Al hablar Avengers: Infinity War, describí cómo la cinta representaba lo que en el mundo de la narrativa de los cómics se conoce simplemente como un Evento; recapitulando, es la historia que engloba una amenaza tan monumental que requiere la participación de todos los personajes de un universo de superheroes. Nunca antes había habido siquiera la posibilidad de que una narrativa así se presentara en el cine, Avengers: Infinity War logró plasmar con destreza dicho concepto. Avengers: Endgame va más allá, presentando un Evento formado en completitud.

Todo Evento necesita Tie-Ins. Es la parte de la historia en la que la narrativa se divide ya que los personajes necesitan alcanzar ciertos objetivos antes de reunirse para la batalla final en la que finalmente derrotan la Amenaza. En los Eventos en los cómics, en ocasión estos tie-ins resultan superfluos o irrelevantes, pero el Equipo Creativo de Avengers: Endgame una vez mas demuestran su proeza narrativa para hacerlos indispensables en forma y en función: cada una de las tres divisiones en la trama no solo sirven para encontrar los macguffins necesarios, sino que están cuidadosamente creado para revelar personaje y cerrar el circulo de las caracterizaciones de los 6 personajes principales que conforman los miembros fundadores del equipo más poderoso del universo. También son muy divertidas.

11. Tales of Suspense

El primer viaje por el tiempo al 2012 es el único que no necesariamente cumple ambas funciones; es, por falta de una mejor definición, puro fan service. Es un nostálgico vistazo a la película que cimentó las ambiciones de Marvel Studios y lo convirtió en la maquina imparable que es ahora. No por eso es malo, sino que es increíblemente divertido, pero el propósito es entretenernos y deleitarnos. Si quieren saber por qué Marvel Studios se ha ganado el corazón del mundo entero, no hay más que referirnos a la escena del elevador, que juega con las expectativas del publico que vio Captain America: The Winter Soldier Y las subvierte haciendo referencia a una de las historias que solo los fans de cómics conocemos (Secret Empire, en caso de que quieran buscarla).

(La presencia de Ant-Man y Hulk en este viaje no recibe la misma atención. Fue una decisión creativa el no mostrar la finalización del arco de Hulk en la pantalla, y ocurre durante el salto de tiempo. Una decisión sabia ya que el precario balance se hubiera perturbado, e igual Hulk tiene su momento cuando es el que deshace el chasquido original)

La segunda parte de este Tie-In es cuando echan toda la carne al asador: en 1970 es cuando Steve y Tony se encuentran con las dos partes irresolutas de sus vidas: Peggy Carter y Howard Stark.

Peggy Carter, en 1970 la directora de S.H.I.E.L.D., es una presencia que se siente cada vez que Steve está en la pantalla. Es el gran amor perdido de Steve, el baile que nunca llegó y la foto que siempre está cerca de su corazón. Avengers: Endgame es en partes sobre la pérdida y el manejo del dolor, y es obvio que Steve nunca pudo superar a Peggy. “Some people move on, but not us.” A pesar de todo su estoicismo heroico, Cap sigue siendo alguien que perdió al gran amor de su vida. Esta desviación sirve para recordárnoslo.

Del lado de Tony, Howard Stark es la presencia más compleja de su vida. A lo largo de las películas en las que ha aparecido, Howard despierta en Tony una multitud de profundas emociones: lo admira y quiere ser como él, mientras que lo resiente y trata de negar su influencia. Pero como muchos hijos, Tony nunca lo vio como un ser humano, que lo amaba con todo su corazón, que nunca supo expresarlo bien y que al final trató de hacer lo mejor que pudo. Tony es el hijo de su padre en muchas maneras, aunque el haberse rodeado de grandes héroes le enseñó a Tony algo que tal vez Howard nunca supo: cómo poner a los demás antes que él. A postrarse sobre el alambre.

El MCU tiene como base a estos dos personajes, y la retroalimentación de sus interacciones es lo que le provee de corazón y crecimiento: Steve Rogers es un héroe, altruista y  desinteresado que siempre ve por los demás a pesar de sus necesidades; Tony Stark es un individuo, que antepone sus intereses primero que nada. Ambos son incompletos. Steve le enseña a Tony cómo sacrificarse, y Tony le enseña a Steve que como todo ser humano también merece ser feliz. 

12. Journey Into Mystery

El siguiente tie-in nos lleva al 2013, en medio de los eventos de Thor: The Dark World. Las dos otras desviaciones nos llevaron a visitar The Avengers y Guardians of the Galaxy, generalmente considerados puntos altos de la franquicia, mientras que la secuela de Thor comúnmente se encuentra en el fondo, pero es la única en la que vemos a la Reality Stone y los eventos de esa cinta son importantes para Thor.

Cuando vemos a Thor después del salto de los cinco años, nos damos cuenta que la vida no lo ha tratado bien y el peso de sus pérdidas – prácticamente todos sus seres queridos -finalmente se ve reflejado en puntos más allá de su físico. Escondido bajo una capa de humor (el darse cuenta del carisma de Chris Hemsworth para la comedia fue uno de los toques maestros de la Tercera Fase del MCU), alcohol, y adicción a los videojuegos, es obvio que el Dios del Trueno sufre de estrés post-traumático.

Avengers: Endgame tiene una larga, larga lista de actores que regresan a sus papeles, y que en algunos casos desafían las posibilidades, y René Russo es la mejor porque su regreso como Frigga, llena de sabiduría y calidez es la que le dice a Thor lo que necesita oír. Thor, el Odinson, príncipe de Asgard, heredero del Rey toda su vida ha sido relegado a papeles que otras personas le adjudican, y la única vez en la que encontró verdadera felicidad fue mientras viajaba por el espacio en Thor: Ragnarok. La verdad es que no nació para ser regente de todo un pueblo, su corazón esta lleno de aventuras locas en el espacio. La película subvierte expectativas: mientras que otros personajes tienen que dejar de ser niños para convertirse en Reyes, algunas veces los niños permanecen niños; o por decirlo de otra manera más convencional: no hay que dejar que otros decidan nuestras vidas. Solo el consejo de una madre podía abrirle los ojos a tan importante revelación.

Eso, y que una ensalada no estaría tan mal.

(Algunas personas al parecer esperaban que Thor recuperara su impresionante físico una vez que recordara su heroísmo. A ellos les pregunto: ¿es acaso Thor el Dios de los Abdominales?)

13. Marvel Super-Heroes

El viaje al 2014 se divide en dos: Nebula y War Machine, y Hawkeye y Black Widow. Como Steve/Tony y Thor/Rocket son grandes equipos, aunque el primero no lo es a primera vista.

Nebula ha tenido uno de los mejores arcos argumentales de la serie, tanto de la mano de James Gunn como ahora con los Russo. Una asesina despiadada, más maquina que mujer, entrenada por Thanos para matar y destruir sin remordimiento. Pero la terrible crianza de Thanos fue incapaz de destruir su alma, y la Nebula que vemos en esta película  dista mucho de la maquina sin alma que conocimos la primera vez. Vemos la genuina calidez con la que enfrenta la muerte al lado de Tony al inicio de la película y con respeto lo pone en la silla para que enfrente la muerte con dignidad, y la manera tan simple y callada con la que toma la mano de Rocket dice más de lo que cualquier dialogo podría transmitir. War Machine está ahí para recordarle que su humanidad es irreducible, y que, en linea con todo lo que película esta diciendo, no importan nuestras circunstancias, lo que nos hace héroes es cómo nos sobreponemos a ellas. El pasado está ahí, es inmutable (literalmente), lo que importa es el futuro.

Una lección que conocen muy bien Hawkeye y Black Widow. Ambos también son asesinos, y si bien a diferencia de Nebula ellos lo hacían por el “bien”, están llenos de sangre en sus manos. Como Natasha dijo hace algunas películas: su libro esta lleno de rojo.

Su escalada al acantilado de Vormir solo podía terminar en un sacrificio. Ambos estaban situados para hacer ese sacrificio, ya que el amor que sentían era mutuo. Son familia. Pero el caso de Natasha era especial. Podemos asumir que Hawkeye tuvo una vida relativamente normal hasta que un día un dios cayó del cielo. Amigos, familia, etc. Pero Natasha siempre estuvo sola hasta que conoció a Clint y la hizo parte de su familia y después, de los Avengers. Claro que Clint pelearía por dar su vida (de otra manera, su sacrificio seria inválido) pero es el de Natasha el que tiene más fuerza: le está dando a Clint la oportunidad de recuperar todo lo que perdió.

Así, puede considerar que el rojo quedó borrado.

14. Time, and Time Again

La mecánica del viaje por el tiempo. Esto es parte de un escrito enteramente distinto

15. The Final Threat

El Atraco tuvo la consecuencia desafortunada de traer al presente una versión alterna de Thanos. Si bien a la cinta no le interesa tanto el Titán Loco en esta ocasión, aún así se encarga de hacerlo todavía más megalomaníaco. Como buen villano de cómics, ahora su intención es reiniciar el universo y borrar de la memoria sus acciones, o sea, convertirse en un Dios y ya en eso eliminar el Libre Albedrío de la existencia. Cualquier villano puede ser un genocida ¿pero atentar en contra de una de las verdades fundamentales del universo? eso es algo que solo los grandes hacen. Es algo que haría Darkseid, el original que desafortunadamente jamás tendrá su lugar en la cultura gracias a los pésimos manejos de la competencia.

Desde su punto de vista, Thanos pretende ser una constante. Inevitable. Solo hay algo que se interpone en su camino. 

Una sola palabra.

Antes, hagamos una pausa para darnos cuenta del monumental logro que estamos presenciando.

Ser “fan de los cómics” representa un esfuerzo considerable. Si bien hay equivalentes, no se es “fan de las películas” o “fan de la televisión” aunque sea algo que todas las personas hacen. Invertimos tiempo, dinero y esfuerzo siguiendo estos mundos ficticios a lo largo de los años y derivamos significado y valor de ellos. Aprendemos por accidente y osmosis Teoría Literaria. Entendemos instintivamente Intertextualidad, o historias que hacen referencia a otras historias, y lo llamamos “Continuidad”; conocemos de Semiótica, o lo que significan los símbolos dependiendo de su contexto. Nos toma décadas y cientos de historias para tener un dominio de estos conceptos. Es la única manera de tomar un cómic de Marvel o DC de los estantes y no sentirnos horriblemente perdidos, ya que es común que los guionistas y artistas asuman que estas familiarizado con los conceptos.

Depender de la Intertextualidad y la Semiótica de tal manera en una película es impensable. Necesitas al menos ver unas 14 películas del MCU para capturar la mayoría de el impacto de Avengers: Endgame; y todas para poder disfrutarla a plenitud. Piensen por un momento: Marvel Studios asumió que de una u otra manera todos los aficionados, de todas partes del mundo tenían conocimiento del significado de Falcon diciendo “On your left”, de qué significaban unos círculos de chispas anaranjadas; asumían que una película cuya gran carga emocional radicaba en desarrollos en películas ajenas, y que tanto fans como críticos, que están entrenados para juzgar una cinta bajo parámetros radicalmente diferentes, se emocionarían porque Steve Rogers es digno de portar un martillo.

22 películas. Cuarenta y tantas horas de historia, cientos de actores y una docena de directores y otros cuantos guionistas y los miles detrás de las cámaras. Miles de millones de dólares. Todo para que en el mismo momento, millones de fans que habían esperado, algunos por unos años y otros por literalmente décadas, la expresión de una sola palabra:

Assemble.

16. Avengers Forever

Si bien el enfoque de la cinta es en los Avengers originales, las tres horas de duración son suficientes para otros personajes brillen gracias a la precisión de ritmo y caracterización que manejan los Russo. Valkyrie regresa y en unas cuantas escenas se gana su lugar como la nueva reina de Asgard al cargar con las responsabilidades que Thor abdica para jugar Fortnite. Captain Marvel reaparece en todo su esplendor para hacer brutales despliegues de poder cuando es necesario, y una vez que se revierte el chasquido todos tienen su momento en el tragaluz: el porte real del rey de Wakanda pidiendo a sus tropas que se mantengan firmes (“Yibombe”), el entusiasmo infeccioso del siempre alegre Spider-Man y la ominosa seriedad de Doctor Strange.

Sin embargo, la película nunca esta en peligro de caerse por su propio peso, gracias a sus sólidos fundamentos. Los cinco actos: Prologo (derrota de Thanos), Acto 1 (regreso de Ant-Man) Acto 2 (exposición y tie-ins) Acto 3 (batalla final) y Epilogo (Funeral y reunión) están claramente delimitados, acentuados con dosis exactas de carácter y acción. No solo eso, sino que fluyen naturalmente de manera orgánica y rítmica.

Los Russo tienen una manera intuitiva para determinar qué se necesita para crear una excelsa película de superhéroes. Pongamos de ejemplo la mencionada batalla final: la más espectacular y gloriosa pelea de superhéroes jamás plasmada en la pantalla. Por más que amemos a Black Panther o a Spider-Man, la audiencia tiene un limite de tolerancia para lo que son esencialmente pixeles golpeando a otros pixeles. ¿Su duración? Desde el Assemble hasta el chasquido final: 13 minutos. Y eso incluye el glorioso juego de papa caliente y el espectacular splash page de la A-Force (en lenguaje de cómics, un equipo de Avengers conformado por mujeres).

Todos adoramos a Chris Evans y su Captain America. Es obvio que la película lo adora también ya que no escatima en enfocarse en él. Es el que tiene los momentos más espectaculares de la pelea, el que levanta Mjolnir y el que une al ejército de Avengers a su palabra. Es el que se levanta y encara a Thanos cuando piensa que ya todo esta perdido. La película incluso cierra con ese hermoso y tan prometido baile con Peggy Carter.

Pero el honor de derrotar a Thanos solo podía recaer en una persona. 

Era prácticamente inconcebible. En sus décadas de existencia se le conocía por dos historias: por ser adicto y ser un imbécil. Tenia cierto caché porque había tenido potencial pero había quedado desperdiciado.

Con Iron Man era lo mismo.

A nadie le importaba Iron Man. También tenia esas mismas dos historias y la razón por la que Marvel conservaba sus derechos era porque ningún estudio tuvo el suficiente interés en concretar una película del personaje. En los cómics, tenia cierto caché por ser un miembro fundador de los Avengers y ser creación de la mancuerna más épica en la historia de los cómics, pero no era Spider-Man o Wolverine. No estaba olvidado, pero el crear un universo fílmico a su alrededor es el tipo de cosas que suena a pérdida de dinero. Una apuesta estúpida.

Contrario a todos los pronósticos, Robert Downey Jr. enderezó su vida y con su enorme carisma y talento reveló lo que se podía hacer con el personaje creado por Stan y Jack (junto con Larry y Don). Como alguna vez dijo George Lucas, las historias riman, y el completar el poema solo podía residir en el hombre y personaje que lo iniciaron todo.

Avengers: Endgame se siente tan satisfactoria porque es un complejo rompecabezas que culmina un esfuerzo titánico iniciado hace 11 años. Cada pieza esta en su lugar y por ende cada una tiene un peso, una sensación de emoción ganada a pulso que recompensa nuestra afición. Si Avengers: Infinity War era sobre decisiones difíciles, Avengers: Endgame es sobre decisiones fáciles: sobre resistirse y sacrificarse si se puede hacer una diferencia; las cuestiones heroicas que hemos leído durante tanto tiempo en nuestras viñetas; es la culminación de una titánica tarea que tenia como fin trasladar el sentimiento, la emoción y la alegría de leer un buen cómic de superhéroes. Es una que al finalizar no me queda más que decir: esta es la razón por la que me gustan los superhéroes.

Créanme, no hay alabanza más grande que le pueda dar.

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