Ya estaba lista la mundialmente esperada secuela de la película de las Tortugas Ninja del 2014, aclamada por el mundo entero incluida crítica y espectadores. Oh por Dios no podía esperar más para poder poner mis ojos en la pantalla y disfrutar de lo que seguramente sería una asombrosa película.
 
Ok, no está de más aclarar que estas líneas iniciales fueron sarcasmo. Y es que siendo sinceros la primer película de éste nuevo universo tortuguesco en la pantalla grande fue una terrible experiencia que, a pesar de ello, tenía cosas rescatables que te hacían pensar que con un poco más de ganas y un tanto más de cerebro podrían entregarse cosas bastante decentes. Y bien, aquí estaba la oportunidad con Teenage Mutant Ninja Turtles: Out of the Shadows.
 
¿Cuál fue mi sentir al salir de la proyección? Pues aunque esta entrega es superior a la anterior debo admitir que salí decepcionado.
 
Tal vez estaba yo equivocado o pequé de ingenuo al pensar o esperar algo mejor pero eso era lo que deseaba. La primera parte de ésta nueva franquicia (que tal vez esté agonizando a estas alturas) tuvo muchos errores entre los cuales destacaré la falta de respeto con que se trató la estética de los personajes, la pésima caracterización de Destructor y el exagerado e innecesario protagonismo de Megan Fox como Abril O´Neil pero lo poco rescatable de esto eran los que en esencia eran o deberían ser los protagonistas de la historia: Las Tortugas Ninja (y si, no me tienen que recordar que le había dado una calificación alta la primera vez, lo siento pero no es ni será la primera vez que modifique una calificación).
 
Tal vez visualmente estas nuevas tortugas no representaban muy dignamente la memoria de los fans pero sus caracterizaciones fueron buenas. El lazo de hermanos estaba presente, su relación con Splinter como su padre, sus diferentes personalidades estaba bien definidas (Leo el líder, Rafa el enojón, Don el genio, Mike el “chistosito” (uso comillas porque eso lo digo en tono peyorativo, realmente no era muy gracioso) y además de eso pude ver cosas en pantalla que toda mi vida quise ver: Splinter v/s Destructor, los gadgets de Donatello, cosas que por falta de la tecnología de aquella época noventera no podíamos tener, detalles que me hicieron aceptar la nueva versión y que me dieran ganas de esperar una secuela esperando que hubieran aprendido de sus errores.
 
El Hype llegó al extremo cuando comenzaron a bombardearnos en la infancia con elementos venidos puramente de la caricatura de los 80’s: Bebop, Rocoso, Krang. Carambas, realmente era imposible no emocionarme al respecto y aunque sabía que no podía esperar una joya moderna esperaba que con todos esos elementos sobre la mesa el resultado fuera satisfactorio.
 
Los defectos acarreados de la primer entrega se mejoraron más no pudieron ser erradicados por completo (para eso se necesitaría un Reboot) y eso lo puedo aceptar, sin embargo a pesar de que se tenían tantas piezas interesantes sobre la mesa para desarrollarlos de manera medianamente ordenada, la película se encarga de aventarlo todo a la licuadora y forzarlos a que entren con la tapa para accionar el aparato y generar un batidillo. Cuando los “nuevos” personajes aparecen en pantalla es puro win para los fans pero la manera en que los utilizan deja que desear. La trama no solo no tiene demasiado sentido sino que es exageradamente forzada y no parece que a los realizadores les haya tomado más de 20 minutos en afinar el guión en donde las cosas solo pasan porque sí, además de que pecan en desperdiciar a más de un personaje que en teoría debería ser importante o peor aún, le dan demasiada importancia a otros que aunque deberían ser trascendentes, sus caracterizaciones dejaban mucho que desear (lo siento Casey, Destructor, Abril, los han tratado mal).
 
Los puntos fuertes de la película anterior siguen presentes ya que las tortugas siguen estando bien definidas y sus relaciones ahí se mantienen. Lo que se agradece es que ahora sí parecen las protagonistas de la historia y sus conflictos se llevan a otro nivel al borde de que la familia y el equipo está en riesgo de romperse. Los efectos están bastante padres, la pelea contra Krang está muy bien lograda y lo poco que pudimos tener de Bebop y Rocoso contra las tortugas estuvo de lujo. Ah y la Tortu-Van…que diversión.
 
Finalmente puedo decir que esta secuela sí mejora lo hecho en la anterior película y que los elementos añadidos a ésta nueva entrega ayudan pero que al no ser utilizados de mejor forma deja la sensación de que no se alcanza los niveles que podrían haber alcanzado de haberle puesto un poco de sesos a la historia y no solo aventarnos a la cara todo eso que tanto amábamos en nuestras tiernas edades y pensar que con eso bastaba. Realmente puedo decir que Teenage Mutant Ninja Turtles: Out of the Shadows cojea de la misma pata que su antecesora aunque un poquito menos, lo malo fue que todo lo que le perdoné a la primera parte ahora ya no estaba dispuesto a hacerlo.
 
Veredicto: 3.5 de 5 rayitos en mi Botesómetro.
 
¿La adquiriré en versión casera? Honestamente tendría que existir una tercera parte que ahora si estuviera a la altura como para “obligarme” a comprar la trilogía. A este paso lo veo poco probable.

 

My two cents.

 

#BotePower