¡Saludos Croniquitos!

Para mi primera columna de opinión, tengo un tema en el que no puedo más que seguir pensando en esta mañana. Y espero poder sustentarlo bien.

Cuando yo tenía 15 años, murió Superman. Fue un gran tema mediático, montones de artículos por doquier, adultos recordando cuando leían a Superman en los 60s y 70s, gente usando su banda negra con el símbolo de la esperanza chorreando sangre, ñoños que ya no deseaban ocultar sus filias. Yo en ese entonces leía cosas como Tortugas Ninja y Memín Pinguín, y aunque llevaba un par de años gustando de Batman debido a su película, que me pareció maravillosa en el cine, nunca había volteado a ver otro superhéroe. Sí, compré una vez un cómic muy extraño de novedades, donde aparecía un tipo con un escudo, un androide desmantelado y una bruja escarlata que era su esposa. No entendí ni madres, pero los dibujos de un tal John Byrne me parecieron bonitos. Decidí que esa cosa llamada Marvel no era lo mío, así que volteé a ver a DC. De acuerdo a Comikaze, en marzo del siguiente año se publicó esta historia en México y por fin pude pedírsela a un amigo para que la pudiera yo leer. A su vez, en la pizzería en la que yo trabajaba, otro amigo me lo pidió prestado en cuanto pude comprar el mío. Recuerdo que tardé un mes en leer el tomo completo, debieron ser como 8 comics. Era mucho por absorber, y los dibujos, en particular los de Dan Jurgens, eran lo mejor que yo había visto en mi corta vida. (En el primer tiraje, decía la expresión «Un barrón rojo y azul» en cierta página; en la reimpresión, decía correctamente «Un borrón rojo y azul», y me decía mi amigo que esa era una de las cosas por las que podías distinguir ambas ediciones… yo conseguí la segunda, se vendían muy rápidamente). Me aficioné al universo DC, y seguí comprando unas pocas cosas.

A los pocos meses, otro amigo de la prepa, Alejandro, me invitó a jugar el clásico NES en su casa. Entré a su habitación y era como ver al Angry Video Game Nerd en su hábitat: posters de la revista Club Nintendo (aquí no llegaba Nintendo Power), cajas de videojuegos originales y varias cosas noventeras más. Este cuate vivía como yo quería vivir. Sacó un juego llamado «Punisher». Tenía una carátula como de cómics, y le pregunté si lo era. Me dijo, sí, es de Marvel, los cómics más chidos, porque éste es bien matón, y hace lo que Batman no se atreve. Yo lo miré con desconfianza y le dije que despertara, que cómo DC iba a ser inferior a esa compañía que nadie conocía. Se rió y me dijo «¿Pues qué no sabes que tienen tooodos estos superhéroes?». Yo me iba quedando sin argumentos, más allá de la fama mundial que gozan Superman y Batman como los personajes de ficción más conocidos del mundo. Después visitamos una tienda llamada La Colonial, donde había bastantes Caballeros del Zodiaco, y unos monos muy feos que decían «Marvel». Le señalé uno que tenía tres garras negras saliendo de cada mano, y parecía atractivo verlo así. Me respondió «ah, sí, es Wolverine, las garras se le meten a las manos, son de fierro». Eso me dio mucho asco y otra razón para preferir DC. Yo quería superhéroes alegres, como mis Tortugas Ninja, y que defendieran valores, como me habían enseñado en casa. Marvel parecía ser todo lo contrario.

Para la mayoría de los que leen esto, por su edad tal vez, no pueden ni imaginarse vivir en un mundo así, ya que ahora los héroes DC son hiper sangrientos gracias a Geoff Johns y a Zack Snyder, tanto en cómics como en cine (la tele va aparte). Y luego vimos el mundo cambiar. O caer en su justo lugar. Pero no me quiero enfocar como todo mundo en las películas, yo hablaré de los cómics. Si tengo muchos errores, sepan perdonarlos, estoy confiando cada vez menos en mi propia opinión. Y creo que desde mucho antes de aquel entonces, DC tuvo mayores aciertos que Marvel, aunque lleva mucho, desde el New52, que no puede decirse que sea una buena editorial. Empecemos.

5. DC CREA ARQUETIPOS. Alguien como Alex Ross dice que DC tiene los cinco subgéneros superheroicos de los comics contenidos en 5 de sus personajes más clásicos, y todos han sentado las bases de lo que seguiría. Este es un caso muy claro, para mí, de que quien pega primero, pega dos veces. Es verdad que Marvel Comics #1 salió muy poco después de Action Comics #1, menos de un año después, pero los personajes ahí contenidos no son héroes como Superman: Namor busca venganza y la Antorcha Humana busca su identidad como androide. De todos los héroes de Timely Comics (ahora Marvel), los más heroicos eran los más aburridos y olvidables: The Fin, Angel, Red Raven, Citizen V, The Vision, Venus, y otros tantos que el tiempo olvidó… los más conflictuados son los que sobrevivieron. Pero los personajes DC más heroicos son los que permanecieron después de la debacle de los comics de los 50s, cuando ya nadie quería a los superhéroes, y los de Atlas (ahora Marvel) no sobrevivieron los seis meses en 1955. Y las caracterizaciones de héroes oscuros, luminosos y hasta feministas, siguen siendo, en la conciencia colectiva, la Trinidad DC. Es una profundidad de penetración cultural muy grande. Y sienta bases.

4. DC CREA EL MULTIVERSO. 1961 sería un gran año para los comics de DC. Un resurgimiento, por mandato editorial, de héroes del ayer, hizo que DC reviviera, en Barry Allen, a su viejo superhéroe The Flash, que leía las aventuras del antiguo Flash de la segunda Guerra Mundial, Jay Garrick. Un accidente le confiere los poderes de su héroe de cómics, y en The Flash no. 123, ambos Flashes se conocen, dando validez a la teoría de que existen muchos mundos similares. El mundo de Superman no era igual que el de Aquaman, ya que éste no conoce a Lori Lemaris, la sirena interés amoroso de Kal-El, y eso que ambos viven en la Atlántida.El mundo de Batman era otro, y eso no impedía que en las aventuras de la Liga de la Justicia, se llevara a cabo una crisis anual en la que ellos visitaban a sus contrapartes de Tierra-2, la Sociedad de la Justicia, que necesariamente tuvieron que tener miembros distintos, para no tener dos Supermanes ni dos Mujeres Maravilla. De esta manera, DC tuvo no un universo DC para jugar, tenía… Tierras Infinitas. Mucho más ambicioso que Marvel, que ahora prácticamente era una compañía que sólo publicaba cómics de romance, monstruos y vaqueros, y lo había hecho quince años. Así es, los superhéroes no han sido siempre el género predominante en los cómics.

3. DC SE ARRIESGA A DESTRUIR TODO. El dicho reza que para poder hacer un omelette, hay que romper los huevos. DC duró años en un mismo status… aparentemente. Se atrevía a hacer cosas como volver drogadicto al ayudante patiño de Flecha Verde, Speedy, o a matar al hijo de Aquaman a manos de Black Manta, o a reestablecer a Superman en diferentes roles y niveles de poder acorde a los tiempos, pero nadie parece recordarlo o saberlo. Sin embargo, su más grande destrucción sucedió en 1985, con el evento Crisis en las Tierras Infinitas, donde abandonaban todos los status quo anteriores, reordenando (casi) todo y dando una sola dirección editorial. Esto por sí solo no lo hace mejor que Marvel, pero de nuevo sentaron precedente por primera vez, y estoy convencido que la idea de reboot se asentó fuertemente ahí, influyendo no sólo a su campo, sino al campo del cine y otros medios. Rehacer todo se volvió válido, pero no en el estilo de los filmes de los setentas de la Hammer, donde los británicos reinterpretaban personajes que los americanos habían hecho famosos en su cine, como Drácula, sino en el sentido de que se toma lo anterior y se mejora, sin dejar de reconocer su historia. Se relanza.

2. DC UTILIZA SUS FUERZAS DE MANERAS NO VISTAS. DC permite que Batman sea usado fuera de su continuidad en The Dark Knight Returns, de Frank Miller, basándose sólo en el hecho de que … pues, es Frank Miller. Déjalo que haga lo que quiera con él, al cabo que no es parte de la continuidad esta historia. Hasta ese momento, Marvel no había dado esa libertad a ningún creativo. La mano siniestra de Jim Shooter abarcaba todo. Sí, existió una miniserie de Hulk en los 70s en blanco y negro, en la revista donde se presentó por primera vez a Star-Lord, y la Espada Salvaje de Conan, pero no fue el tratamiento estrella que se le concedió a Miller. También compraba compañías, como Fawcett Comics, de donde sacó a Capitán Marvel (ahora conocido como Shazam) y toda su familia, y muchos años después los introdujo a su universo regular. Decían que ellos vivían en Tierra-S. Tierra-X era para los personajes de Quality Comics, y cuando compraron Charlton Comics, querían hacer con Alan Moore lo mismo que con Frank Miller… y permitir que Moore hiciera lo que quisiera con los personajes de Charlton Comics. Pero al ver los primeros bosquejos del guión, pensaron que era mejor no causar cosas tan horrendas a personajes con licencia, así que le permitieron crear sus propios personajes en su propio universo, y así nació el famoso cómic de Watchmen. Tímidamente, Marvel quiso hacer algo parecido con la muerte de su propio Capitán Mar-Vell. Pero no era su tiempo. Ni su visión editorial. Es por estas movidas de DC que tenemos los Elsworlds, comics donde vemos cómo habrían sido sus personajes en otros mundos, y hasta con personajes de otros medios, como Superman vs Tarzan, o Batman VS Depredador. (O Superman vs Muhammed Ali…. eh…). La cuestión es que esto nos da libros representativos de este género que podemos tomar y decir «Hey, lee este bloque, representa todo lo que me gusta de los comics, y no necesitas saber nada más ni leer nada; es perfecto para iniciarte sin enredarte en contiuidad.»

1. DC TIENE PERSONAJES SUPER ELÁSTICOS. No me refiero a que Plastic Man sea mejor que Mr. Fantastic. Me refiero a que sus personajes, al ser arquetipos, permean a otros medios con gran facilidad y son super adaptables. Es por eso que siempre han habido seriales (de cine), series de TV (como la de George Reeve de Superman, la de Adam West de Batman, y la de Linda Carter de Mujer Maravilla, todas ellas muy distintas en tono), y películas como Superman The Movie, la primera película en forma de superhéroes, donde se sientan las bases, de nuevo, de este género que tanto amamos los fans en el cine. Si Batman, como bien me lo ha hecho saber Héctor, es adaptable a ser «ozkuro y hatormentado», y segundos después, bailar el Batusi con música de los 60s o convertirse en un Lego lleno de brillantina, es por su gran calidad al haber sido construido y desarrollado por DC de esa manera. Su variedad es mucho más extensa al interpretar de muchos modos un solo personaje. Marvel no siempre funciona al hacer varias adaptaciones de un solo personaje, tal vez Hulk como un hombre solitario caminando en la carretera para luego decir chistes en Ragnarok. Pero todo esto hace que podamos tomar la versión que nos guste más de un personaje DC y quedarnos con ella, dando riqueza y oficialidad a un sinfín de interpretaciones, todas válidas.

Para concluir, decir que… bueno, Marvel no crea arquetipos, crea relaciones. Uno es mucho más cercano a personajes con nuestros miedos y limitaciones, y mi personaje favorito para esto es Spider-Man, junto con Daredevil. Y Marvel no creó el Multiverso, creó una continuidad coherente y cohesiva que le ha dado 2,800 millones de dólares sólo este año en Avengers: Endgame. Es el otro camino. Y Marvel sólo una vez se ha arriesgado a destruir todo, y lo hizo maravillosamente bien, con Secret Wars de Jonathah Hickman, de donde vino la idea de que un personaje Ultimate podía convivir con uno normal, Miles Morales con Peter Parker. Gracias a esto tenemos una película ganadora de Oscar y de corazones como Into the Spider-Verse. Y si bien Marvel decidió seguir el camino DC de dar libertad a sus creadores después de DC, hizo lo posible por introducir esos creadores en su línea normal de tiempo, haciendo que haya puntos brillantes en la historia de un personaje que se puedan adaptar al cine para que podamos ver en pantalla el significado real de esos momentos épicos, y no imágenes de momentos que alguien como Zack Snyder sólo ve, pero los plasma en pantalla sin entenderlos. Y por último, al no tener Marvel personajes tan elásticos, hace que las versiones de muchos medios de sus personajes tengan una cohesión impresionante, al punto de decir que el Capitán América del cine es el mismo que el de los comics, y esto garantiza que el público en general se sienta en casa, se sienta en terrenos conocidos, se sienta acogido y seguro, se sienta parte de la familia. En esto último se esforzó mucho Stan Lee.

Tal vez las lecciones originales que dio DC al medio de los cómics fueron muy bien aprendidas por Marvel, y eso los ha llevado a donde están ahora. En este momento no puedo ni ver un comic de DC, todos se ven agresivos y poco amigables, y sus eventos son de malos a horrendos, con cosas degeneradas como Wally West asesinando superhéroes a diestra y siniestra, o cosas mal hechas como Doomsday Clock , que no sirve para nada.

En este momento, yo soy puro Marvel, me gusta mucho cómo va la editorial, me gustó que hubiera un Capitán América negro y una Thor mujer, y aparentemente, ése es el paso a dar en el cine durante los próximos años. Échale ganas, DC, tal vez un día vuelvas a remontar. Aunque, por los siguientes lustros, se ve dudoso.

-Adolfo «Starkiller» Avalos