La décima película de Marvel Studios (como vuela el tiempo parece que fue ayer cuando Iron Man tomó por sorpresa la industria) basada en el cómic homónimo de Dan Abnett y Andy Lanning, es un éxito indiscutible de taquilla, con un notable incremento en el publico menor de 30 años y femenino, aclamada por la critica y hace oficial que Marvel ya es una marca que inspira confianza, al punto de ser declarada la nueva Pixar.

Nada mal para una película que no fue vinculada previamente con las otras películas de Marvel; no tenía ningún actor con «Poder de taquilla»; la propiedad en la que está basada no es obscura a los niveles que Micronauts o Midnight Sons lo son pero es algo que sólo los lectores de comics conocían; es una «opera espacial» género que siempre es un volado en taquilla como lo aprendió la propia Disney en John Carter; su director no había hecho nada a esta escala, y el elemento en el que solo que un verdadero creyente no tendría dudas: Un mapache y un árbol que hablan.

Cuando se anunció esta película no le auguré nada bueno. Simplemente era una de esas situaciones de «¿Qué prefieres, qué te coman los lobos o los leones?». La premisa era tan estrafalaria, los efectos obviamente serían tan costosos y con personajes virtualmente desconocidos, solo veía 2 posibles resultados:

1) Seria una película de acción genérica con ninguno de los elementos que hacia grande al cómic y remplazando todas las cosas raras que pudieran alienar al «Gran Público»

2) Seria una película muy fiel a los comics y solo los fans la iríamos a ver, llevándose al olvido todo el género de los superhéroes.

Cuando el primer tráiler salió, 1 y 2 ahora era 1A: Una película muy acorde a los comics que habían decidido travestir con humor juvenil y muchas referencias a la cultura pop.

Pero el segundo tráiler disipó mis dudas: Aún dudaba de su éxito comercial, pero ya no me importaba; el compromiso de que ser lo más fiel a la premisa de Abnett y Laning (un grupo de inadaptados que se enfrentan a seres que amenazan con destruir la existencia no porque sean los más capacitados si no porque son los únicos que están ahí) era tan evidente que Marvel podría convertirse en una cadena de lavanderías y aun así tendría derecho de decir con completa paz espiritual: Pero al menos alcanzaron a hacer la mejor película.

¿Quién lo pudo haber imaginado? No sólo la hicieron, también es un éxito económico que va tan arriba de sus proyecciones que ya anunciaron las fechas de sus próximos estreno de aquí al 2018. Sí, sólo fechas, aún no habia películas; ya era tal la confianza que tenian y eso es genial, porque si bien nada está escrito en piedra, ya no descarto las posibilidad ver Great Lake Avengers, New Warriors, Devil Dinosaur, Man Thing, el cielo es el límite.

Amé tanto esta película que lo más fácil es empezar por las cosas que no fueron sobresalientes:

Gamora y Nebula son por mucho la parte menos desarrollada tanto de la trama como de la historia, a la azulita rapada estaba tentado a englobarla en el síndrome de villanos Marvel Studios (el talón de Aquiles de estas producciones) pero lo cierto es que todos funcionan (más de eso abajo) así que el hecho que comparte nexos familiares con la verdosa y son mujeres hace imposible no sentirlas desperdiciadas: no dejan claro cuando cambiaron su lealtad, porque se odian o porque no se dan cuenta que su meta es la misma. La parte de Thanos explicaría que es el clásico «Papa te quería más a ti» pero más adelante se deja claro que ambas odian a Thanos, así que no hay razón para no pelear juntas. La verdosa tampoco sale bien librada, todo el tiempo me quede esperando que revelaran que su padre era Drax y esto no fue producto de mi subconsciente fanboy que se sabe la historia de Drax the destroyer y Moondragon, hay varios diálogos entre ellos que se prestan para esa conexión, pero simplemente quedan olvidados, ni siquiera es un engaño exprofeso como en el caso de Yondu.

The Collector. Benicio del Toro es fabuloso en este personaje y sus manierismos son memorables, pero la escena como tal sólo consume espacio, realmente no era necesario explicar qué era el orbe o mostrar su poder antes de que lo tomara Ronan, pero dado que es muy probable hayan sido exigencias desde arriba para darle más peso al universo compartido, todo lo dicho y mostrado se podía haber hecho en otro lugar con los villanos ya establecidos y en la mitad del tiempo, mismo que se pudo haber aprovechado para desarrollar más a los personajes.

Ahora lo bueno:

Quien sea que estuvo a cargo de la promoción de esta película merece su nombre en los anales de la historia de la mercadotécnica. Cuando la tendencia actual es básicamente revelar la película en los avances, los de Guardians of the Galaxy fueron creados exprofeso para mostrar a los personajes y poco más. Hay escenas inventadas y diálogos completamente fuera de contexto. La historia es predecible por sí misma, pero nadie llego al cine con la película ensamblada en su cabeza y eso solo magnifica la experiencia.

La distribución de tiempo entre los personajes, los vengadores eran Iron Man, Thor, Captain America y sólo al final harto Hulk, todos los demás estaban de relleno y podías cambiarlos por la Chica Ardilla o Dr. Strange y no habrías notado la diferencia. Aquí cada quien tiene su momento y su razón de ser, incluso Gamora, que no ahondan mucho sobre ella, agiliza la trama y sirve como contrapeso en la historia lo que nos lleva a:

La caracterización de los protagonistas, me remito a una de las mejores críticas que alguien hizo sobre porque Firefly es sobrevalorada: Cuando todo mundo es Han Solo, nadie lo es, pero aquí funciona porque se tomaron la molestia de diferenciarlos: todos tienen más de una pose. No se harán estudios sobre sus personalidades, pero son más complejos que un simple cliché y la forma como esto se incorpora con la historia es genial, porque esta recurre mucho a estos (más de eso abajo) pero los personajes no caen en ellos, con la excepción de Groot (Gigante Gentil) ¿Pero que se podía esperar de un árbol con voz de Vin Diesel?

El elenco. Puedo pensar en oportunidades desperdiciadas (como es el caso de Karen Gillan como Nebula) pero nadie hizo un mal papel. Pese a su falta de desarrollo, Zoe Saldaña tiene gran química con Chris Pratt, y este a su vez consigue un balance perfecto entre un cínico y un soñador. Vin Diesel básicamente reinterpreto su papel del gigante de hierro, y Bradley Cooper se queda con los mejores diálogos, los cuáles les da matices acordes a la situación, pero por mucho la gran sorpresa es Dave Bautista, los directores de elenco se merecen que los bañen en oro cuando mueran. Por definición, los exluchadores son actores a tiempo completo, pero nunca han podido hacer la transición a la pantalla grande sin dejar de ser «el tipo musculoso descerebrado», así que le dieron un papel acorde a sus fortalezas: líneas cortas, varias escenas de intimidación y humor exprofeso en base a la forma tan surreal en que hablan frente a la cámara.

Los personajes/elenco de reparto. Casi no salieron y la queja de que se podía hacer más con Glenn Close es legítima; sin embargo, lo poco que apareció tenía un aire de dignidad que funcionaba como símbolo del concepto de los Nova Corps. La actuación de Michael Rooker fue soberbia, no sé si es solo idea mía, pero sentía una emulación de Burgess Meredith, Su Yondu transmite perfectamente la noción de un cretino desalmado que muy en el fondo tiene su corazoncito, continuando con las analogías de Star Wars, él es Jabba the Hutt y Boba Fett en un solo paquete

El villano. Aun siendo acartonado y melodramático en exceso, Ronan funciona porque crea una amenaza palpable, y si bien más introspección sería bienvenida, no es necesaria. He oído que Lee Pace, actuó de manera bastante similar en The Hobitt, lo cierto es que se necesita ser un gran actor para decir algunas de esas líneas sin romper en carcajadas mientras se graba.

La ambientación. Un planeta muerto, una utopía luminosa, una sucia prisión, una aún más sucia cantina, un trono de muerte; todo encaja y nada rompe la ilusión. Mención aparte las naves espaciales, solo el tiempo dirá si la Milano y la Dark Aster serán recordadas de la misma forma que el Millenium Falcon o el Enterprise, pero qué bonitas se ven. En este apartado incluiré la banda sonora, porque fue una forma muy original de incluir algo que simplemente no tenía sentido ¿canciones de los 70s/80s en una película ambientada en el espacio exterior en pleno 2014? sí y el nexo emocional como lo justifican cala en más de una forma.

La dirección. Tim Gunn tomo decisiones… peculiares. No son bajo ningún concepto revolucionarias o sin precedentes, pero uno espera ciertas cosas que ya se consideran obligatorias en una película con ciertas características y las evadió todas, algo que me dejo muy complacido. Casi no hay chistes sexuales, sólo hay una referencia pop en toda la película, ningún personaje femenino se desnuda (Chris Pratt muestra más piel que las 6 mujeres que aparecen), no hay una escena donde todos se pelean, reflexionan y se hacen amigos, no hay un personaje externo que los inspire a hacer lo correcto, las peleas son muchas pero duran poco y eso te hace apreciarlas más. La escena de Yondu ejemplifica eso: toda la película fue elaborando un elemento intimidatorio que ya para ese punto (poco menos de 10 minutos del final) no parecía que fuera a llevar a ningún lado y BANG, menos de un minuto en algo que simplemente se vio (y sintió) genial.

Ya para concluir:

La historia. Se dice que no hay nada nuevo bajo el sol y que el hilo negro y el agua hervida ya fueron descubiertos, pero lo cierto es que eso no es excusa para un esfuerzo mediocre; los clichés lo son por una razón: funcionan. Lo importante es saber que los hace funcionar y aplicarlos en su forma básica y no imitando su interpretación más popular, de esa manera es posible crear algo memorable que es familiar pero al mismo tiempo no tiene una contraparte exacta con esa misma combinación de factores. Sí, es otra historia más de un grupo de desadaptados que son nuestra única esperanza, pero es más que eso: es la historia de 5 huérfanos que toda su vida han vivido solos y sin darse cuenta ahora están en una familia. No hay un momento mágico que los lleve a esta revelación, todo es parte del proceso natural cuando personas que son muy similares pero tienen distintas metas de repente convergen. También la está ausente el elemento de culpa (se deja claro que el Orbe iba a ser robado con o sin Star-Lord ahí), así que se debe hacer lo correcto, porque así debe ser y en ningún momento contradice que son ladrones, trúhanes y asesinos, pero al mismo tiempo son vulnerables. La escena de Rocket borracho me saco una lagrima y ejemplifica lo que vuelve esta película tan identificable con el público: la forma en que piensan, la forma en que sufren, la forma en que se divierten es verosímil al punto que podemos caer en la indulgencia que bajo las circunstancias correctas podría pasarle a cualquiera y eso hace toda la diferencia.

Se dice que lo importante es el viaje no el destino y que lo que termina bien está bien, pero esta película cubre todo: El destino era algo que deseábamos porque el viaje se encargó en vendernos que nuestros héroes merecían la felicidad. Fuera de contexto, decir que vencieron gracias al poder de la amistad y que esta es la película Marvel con un final Disney suena cursi, pero se necesita no tener corazón para verla y no quedarse enganchado en un sentimiento.

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