Ya sabiendo a qué nos ateníamos cuando comenzó este maravilloso viaje a la segunda etapa de la desafortunada y mal llamada serie de Dragon Ball Super. (Si no, recuerden leer la primera parte de esta serie de reseñas)

 
¿El objetivo de esta ocasión? Regalarnos una nueva y tediosa versión de una película que ya había sido presentada en la pantalla grande…solo que más lenta, más aburrida y con menos alma.
 
Y en efecto el resultado vino siendo básicamente el mismo. Si recordamos nuestra semblanza anterior, la recomendación era, palabras más, palabras menos, olvidar casi por completo la primera etapa de la serie salvo algunos cuantos episodios y darle su lugar a la película. Para éste caso la sugerencia es la misma. Vean los primeros 4 episodios luego de la primera etapa que sirven de enlace entre “La Batalla de los Dioses” y “La Resurrección de Freezer”, hagan viscos un poquito para cuando se presenten elementos que ya se habían presentado en la segunda película y enseguida pongan su DVD de la película de Freezer y listo, estamos bien servidos.
Ahora, la lógica indicaría que si una repetición mal hecha de una gran película sería espantosa, una mala copia de una película mediana (La Resurrección de Freezer) sería aún peor ¿No? Pues no. De hecho para esta nueva etapa los desarrolladores (si se puede referirse a ellos con semejante título) decidieron insertar más elementos a la trama. Todos intrascendentes a final de cuentas pero al menos le dieron un cierto toque de frescura el cual se agradeció e hizo de ésta nueva repetición de segunda clase algo medianamente entretenido en ciertos puntos.
 
Aunque dichos elementos no deberían considerarse spoilers porque como dije no aportan mucho a la historia, preferiré ceñirme a mis tradiciones y no revelarlos para que los vean con sus propios ojitos, si así lo deciden, claro. En efecto resulta entretenido ver los cambios que hubo de una a otra versión (personajes que no aparecieron originalmente hacen su entrada, otros que estaban de plano olvidados se asomaron un ratito, etc.) y lo más curioso fue que esta entrega de baja clase hizo que apreciara un poco más aquella decepcionante entrega del año pasado en el cine. La animación de la serie y su arte siguen dejando que desear aunque no se si sea que en verdad mejoro un poco con respecto a la parte anterior o si trágicamente ya mis ojos se acostumbraron al horror que estaba en pantalla.
 
Al final del día esta nueva representación sigue siendo una pérdida de tiempo. No la recomiendo en absoluto pero si son los suficientemente curiosos y tienen algo de tiempo muerto en sus vidas pueden darle una checada, no les hará tanto daño como la etapa de Bills.
 
Y bueno, no hay mal que por bien no venga. La buena noticia es que a partir del episodio 28 podemos decir que POR FIN la nueva y tan esperada serie de Dragon Ball ha comenzado. Gracias a Kami-sama, se tardaron una eternidad pero al fin tenemos elementos nuevos, nuevos personajes, revelaciones y en general algo de emoción real.
 
Aunque si el rumor es cierto, dentro de no mucho tiempo tendremos una tercer película que nos hará sufrir nuevamente con la condenada serie ésta aunque quien sabe, tal vez hayan aprendido la lección y la película sea consecuencia natural de la serie y no la vayan a presentar de nuevo en la versión casera.
 
El tiempo lo dirá. Por lo pronto solo les dejo mi calificación final: 2 de 5 rayitos en mi Botesómetro. Sip, mejoró un poco equis de.
 

My two cents.

#BotePower

¡Hay más! No olviden leer la tercera parte, amiguitos.