Ya que no pude aportar mi opinión sobre la cinta durante el podcast, quiero aprovechar este espacio para compartirla.

Es importante comentar que el personaje jamás me ha llamado la atención. Visualmente, y en teoría, por su género de historias debiera interesarme; sin embargo, desde siempre se me hizo sin chiste.
Así que a fuerza de ser honesto, llegue al cine con prácticamente cero aspiraciones y salí con una sola palomita en los puntos extra positivos: es entretenida. De eso no hay duda. El tiempo se fue sin sentirlo. Pero eso no es tanto de aplaudir, es lo mínimo que debe aportar una cinta, la que sea – el que te haga pasar el tiempo entretenido.

Las actuaciones son entre aceptables y buenas. Benedict Cumberbath es para mi tan desconocido como el mismo Dr. Strange, y el encanto y carisma que se le atribuye a mí me pasó de noche. El resto, como dije, de aceptable a bien, con un solo asterisco. Es aquí donde inicia mi disgusto con la cinta. Chiwetel Ejiofor interpreta a Mordo, un hechicero aliado de Strange que.. es básicamente el mismo personaje que el actor interpreto en Serenity hace una década. Un hechicero-operativo de la orden que al final descubre una verdad que le hace cimbrar sus creencias. Y pues, no es culpa suya que le den roles tan similares, eso quizá es mas mi error al esperar algo más. Sólo que aquí, en Doctor Strange, todo ese alto nivel de hechicería se desaparece ante el nivel de Stephen, el cual se da, ahora sí que por arte de magia. Eso hace que no tenga chiste entrenar tanto para que el elegido aparezca de la nada y lo haga a un lado.
Aquí el siguiente punto en contra: Strange pasa de la ignorancia en las lides de la magia a superar a Maestros así nada mas: haciendo a los anteriores y actuales Maestros una panda de soldados sujetos a seguir ordenes sin iniciativa de aspirar a algo más. Los libros prohibidos son prohibidos; así que no se tocan más que por los de alto nivel, o por alguien que, pues, los agarre – sea el villano o el recién llegado.
El siguiente punto negativo va ligado: Strange aprende magia porque sí, lo cual lo pone más en nivel junto a Kung Fu Panda que a Kaliman. ¿Dónde queda entonces el verdadero esfuerzo y lo que aprendes en el viaje, en la Odisea?

No puedo dejar pasar toda esa parte cómico-mágico-no tan musical (referencia a un antiquísimo programa de TV), con la capa. Vuelvo a repetir: sí, es entretenido, pero pasa de gag a cosa seria a gag a más gag a cosa seria y así. Esto ocurre justo en una de las batallas «serias» de la historia. reafirmando lo que comenté un párrafo arriba: la capa salva a Strange, e incluso le indica qué hacer. La capa por si misma supera a los Maestros de la orden.
Aquí me detengo en cuanto puntos negativos. No porque ya no tenga, sino porque sería demasiado aburrido listar todos. Mejor voy a lo positivo.
Los efectos visuales de la magia fuera de la realidad como la conocemos. Es decir más allá de todos los «momentos Inception«. Esos viajes entre dimensiones tan llenos de horrores, vértigo, luces, colores, psicodelia ácida son tan bellos y espectaculares que logran incorporar la magia al Universo Cinemático de Marvel. Esto es el mayor logro de esta cinta. No sólo le abre la puerta de la percepción a Marvel, sino también a DC y otros universos comiqueros, para que la usen. Es un «bullet time» listo para disfrutarse.
Para cerrar, diré que sí me la pase bien, pero hasta ahí. Aunque se está diciendo mucho que Benedict Cumberbatch/Stephen Strange es el llamado a ocupar el sitio de Robert Downey Jr./Tony Stark, no lo veo al nivel. No siento ese carisma seductor y llamativo que opaque a un Capitán América o incluso a un Star-Lord.

Le doy 2, quizá 3 calaveritas – máximo y muy a regañadientes – de 5 posibles en el Engendrómetro.

#Hell