«¿Nunca me van a olvidar, verdad? Prometan que no lo harán»

Basado en el musical teatral End of the Rainbow escrito por Peter Quilter, con guion adaptado por Tom Edge y dirigida por Richard Goold, director de amplia experiencia en el teatro inglés, Judy nos muestra pasajes de los últimos meses de vida de la actriz de Hollywood, Judy Garland (Reneé Zellwager), otrora icono de la época de oro y quien treinta años después del Mago de Oz, sufría problemas económicos (ante fondos cada vez más escasos producto del declive de su carrera), familiares (pues vivía en disputas legales por la custodia de sus dos hijos menores) y de salud (producto de su adicción a las pastillas para dormir y para ser funcional). Cuando todos sus problemas hacen crisis, Garland decide aceptar una residencia de cinco semanas en Londres, esperanzada de que el ávido público inglés será la solución a sus problemas económicos.

Judy es antes que todo una carta de amor a Garland y su actitud optimista e incansable ante lo que podría considerarse una historia trágica y triste de vida (una idea que la propia Garland rechazaba, pues consideraba que la vida de todos tiene altas y bajas y que verla como una figura trágica era injusto). En ese sentido es importante destacar que aunque la cinta no niega que las decisiones que Garland tomo como adulto fueron propias, tenían un origen y explicación que estuvo fuera de su alcance. Asimismo, la cinta hace énfasis en los incesantes esfuerzos de Garland por recomponer su vida, recuperar a sus hijos y llevar una vida más plena.

La cinta nos muestra algunos flashback que explican el origen de las adicciones y problemas emocionales que Garland sufrio toda su vida. Garland fue actriz en el Hollywood más despiadado posible, donde Louis B. Meyer, jefe de la MGM, obligaba a sus actores infantiles a realizar jornadas diarias de más de 18 horas de trabajo, y donde se suministraban píldoras a Garland para reducir su apetito y conservar su figura (pues Meyer y su equipo siempre la consideraron chubby) así como para mantenerla despierta o permitirle dormir. Estas adicciones y complejos emocionales acompañaron a Garland toda su vida y minaron su salud.

La cinta, además, se permite mostrar una faceta vital en el legado de Garland que es su relevancia como icono gay. Desde que Over The Rainbow (una canción sobre la búsqueda de existencias más felices) hasta su tren de vida lleno de retos y dificultades, Garland se convirtió en un icono para la comunidad gay que se identificó con su lucha y sus canciones. En la cinta se muestra como Garland agradecía y entendía estas muestras de cariño y admiración, celebrando el amor distinto y diverso. Algo que la propia Garland hizo en vida, pues personas cercanas a ella fueron gays.

Judy es una cinta tremendamente divertida y conmovedora que se sostiene y mueve gracias a la inmensa y fantástica actuación de Renee Zellweger que realiza el mejor papel de su carrera (y el que seguramente le dará un Oscar como Mejor Actriz) pues Zellweger logró combinar dos virtudes ineludibles que exigen las películas biográficas: una habilidad camaleónica sin igual para poder crear una versión creíble del personaje histórico (y en ese sentido es maravilloso como salvo ciertas partes físicas como sus pómulos, Zellweger es irreconocible al reflejar los manierismos y lenguajes de Garland) y por otro lado dotarle de una humanidad, profundidad y corazón propios al personaje, aspecto en el que Zellweger también triunfa maravillosamente pues su Judy es entrañable, divertida, empática, poderosa y talentosa (resaltando además que Zellweger cantó los temas de la cinta y en ese aspecto se luce de manera impresionante).

El resto de los elementos de la cinta corren en favor de Zellweger que sostiene la cinta y son adecuados. Finn Wittrock como Mickey Deans, el ultimo esposo de Garland y Rufus Sewelle como Sidney Luft el tercer esposo de Garland y con quien tenía disputas de custodia son apropiados contrapesos para Zellweger. Michael Gambon como Bernard Delfont, empresario teatral es simpatico, pero sin duda Jessie Buckley como Rosalyn Wilder, asistente personal de designada para Garland es quien mejor logra mostrar lo que era trabajar e lidiar con Garland. También conviene destacar que la cinta aprovecha los elementos escénicos a su favor, al haber sido rodada en Londres, agregando elegancia y realismo a la cinta.

Judy es una carta de amor a uno de los más grandes iconos de Hollywood, donde Renee Zellwager da una cátedra de actuación mostrando las enormes virtudes y talentos así como el incansable espíritu repleto de optimismo, amor y ansía de tranquilidad y dicha de Judy Garland, sin ignorar los tremendos demonios que la atormentaron toda su vida y aquello que les dio origen.