No, Bart, there is no Santa Claus”, DCU Holiday Bash III

De todos los personajes que han sido convertidos en unpersons por DC Comics, Bart Allen, Impulse, nieto de Barry Allen, viajero en el tiempo, y capaz de brincar toda lógica posible en un sólo salto, es de los más extrañados. Una de las razones es por la inocencia inherente en el personaje, al haber sido criado en realidad virtual de manera acelerada, es apenas un niño lleno de nobleza, bondad, curiosidad y un poco de torpeza que lo hacia adorable. Y esta historia de Navidad, escrita por su creador Mark Waid, ejemplifica sus cualidades de manera sucinta y directa.
Todo inicia porque se acerca la Navidad, y Bart esta muy emocionado e impaciente en espera del nuevo videojuego de moda, que lo esperará en su pino la mañana de Navidad.
Cuando le dice a su tutor, el supervelocista conocido como Max Mercury, que se lo traerá Santa, Max decide revelarle a Bart la cruda verdad.
Sin embargo, lo implausible de la historia de Santa no resulta muy convincente para Bart, quien está acostumbrado a lidiar con personas con poderes fantásticos.
Max decide utilizar medidas drásticas y lleva a Bart al Polo Norte, para mostrarle que no hay Santa, ni duendes ni renos.
Lo que lleva a Bart a deducir la única opción lógica posible.
Bart es una persona increiblemente altruista, por lo que usa sus propios regalos para repartir por el mundo. Dejando su pino solo y triste.
Cuando se acaban sus regalos, Bart decide ir a la compañia que fabrica el videojuego directamente, y empieza a repartirlo por todo el mundo.
Cuando finaliza su labor, Max lo regaña por no pensar a fondo sus acciones (un tema recurrente con el joven señor Allen), cuestionandolo sobre darle el mismo videojuego a todas las personas, independientemente de sus necesidades. Pero Bart lo desarma con un genuino «Pensé que la intencion es la que contaba».
De igual manera, pobre Bart. Se quedó sin su videojuego. Los regaló todos, y no hay un Santa que le pueda regalar uno a él porque Santa no existe.
Vaya que se extraña a Impulse.
–Héctor