“Un concepto tan simple, pero tan cierto: lo que manifestamos está ante nosotros; somos los creadores de nuestro propio destino. Ya sea por intención o ignorancia, nuestros éxitos y nuestros fracasos han sido provocados por nadie más que por nosotros mismos «.- Enzo.

Mi Amigo Enzo (The Art of Racing in the Rain) es una película que cualquiera que haya tenido la dicha de amar a un perro o gato podrá disfrutar, pero que esconde muchas más reflexiones de las que parece.

Basada en la novela The Art of Racing in The Rain de Garth Stein, y bajo la dirección de Simon Curtis, con guión adaptado por Mark Bomback, Mi Amigo Enzo nos presenta la historia de Enzo (voz de Kevin Costner), un Golden Retriever que a través de sus ojos, perspectiva de vida y reflexión nos lleva por la vida de su mejor amigo, el piloto de carreras Denny Swift (Milo Ventimiglia). Enzo nos narra como llegó al hogar de Denny, como vivieron sus años de soltería, sus retos profesionales, cuando Denny el amor en Eve (Amanda Seyfried) y cuando tienen su primer hija, así como cuando las vicisitudes de la vida se presentan para todos.

Mi Amigo Enzo tiene dos ideas muy claras que desarrolla con particular eficiencia: por un lado nos presenta la perspectiva de vida de un perro que sueña con ser humano (gracias a una creencia de Mongolia que aprendió viendo la televisión) y la particular relación que formó con su familia humana. En ese sentido y para cualquier amante de los animales es un hermoso retrato de la satisfactoria experiencia emocional que es tener una mascota. Y también de lo que teorizamos es la suerte de pensamiento que un perro podría tener de nosotros.

El otro tópico que explora son reflexiones de vida, que derivan de la propia perspectiva de Enzo y es ahí donde la película es emocionalmente intensa. La manera en la que Enzo percibe los retos de la vida como el éxito profesional, las relaciones interpersonales, los desafíos que la vida presenta (problemas legales, de pareja, de familia, enfermedades, etcétera) y especialmente la postura que Enzo respecto a la muerte es, muy hermosa, pues retrata la crudeza, dolor pero también belleza que la misma vida tiene. Es el mejor aspecto de la película y si son sentimentales como yo, los hará llorar seguramente.

La película esta hermosamente fotografiada y dirigida, y la manera en que recrea las carreras de autos es fascinante. Costner se luce con una fantástica actuación de voz como Enzo que se complementa con un Milo Ventimiglia que derrocha carisma y humanidad en su actuación. Su elenco de soporte, especialmente con Amanda Seyfried, ayudan a fortalecer el relato del autor.

Mi Amigo Enzo es una hermosa reflexión sobre la vida, y como muchos elementos (entre ellos, nuestra familia no humana) influyen para que los buenos momentos sean memorables, y los malos sean más llevaderos.