El problema de esta película es que le pusieron un montón de crema a sus tacos

Hace unos tres años, los productores de Día de Muertos se envolvieron en la bandera y se querían aventar del Castillo de Chapultepec porque Disney intentó registrar la frase Día de Muertos como marca, hicieron revuelo y al final lo evitaron (luego ellos bien inteligentes la registraron pero quien cuenta 🤷‍♂️.)

Hace dos años, los productores retrasaron el estreno de la cinta porque Coco vino a quitarles la fecha en que ellos llevaban años planeando estrenar y tuvieron que cederla y esperar porque malvada mega corporación malévola.

Este fin de semana finalmente estrenó Día de Muertos, y uno reflexiona que tanto de los diecisiete años que tardaron el producir esta película lo dedicaron al guión.

Bajo la dirección de Carlos Eduardo Gutiérrez Medrano, guion de Eduardo Ancer y Juan J. Medina, y colaboración literaria del propio Gutiérrez Medrano, Día de Muertos nos narra la historia de Salma (Fernanda Castillo) una joven tenaz y valiente que vive en Santa Clara, un pueblo donde cada Día de muertos los difuntos se materializan como fantasmas y conviven con sus familiares vivos. Salma anhela conocer quiénes fueron sus padres, que la dejaron al cuidado de su nana cuando ella era una bebé; pese a las negativas de su nana a darle información, Salma cuenta con la ayuda de sus mejores amigos y hermanos putativos Pedro (Memo Aponte) y Jorge (Alan Estrada) quienes le ayudarán a desentrañar el origen de sus padres en un viaje que los llevará al limbo y al Más Allá y pondrá hasta el propio Día de muertos en riesgo.

Lo más destacable que tiene la cinta es su animación. El diseño de producción que los realizadores imprimieron al pueblo de Santa Clara es muy típico y colonial y se nota el cuidado y detalle a los escenarios, vestuarios y detalles. Pese a sus limitaciones técnicas, la animación de los humanos es incluso bastante fluida y bien lograda en el ochenta porciento de la cinta. Hay ciertas escenas y efectos que no están tan bieb logrados pero es entendible. Lo único quizá criticable sería el diseño de los personajes el cual es demasiado caucásico (en ese pueblo casi no hay gente de tez morena pues).

El problema de la cinta es que todo el esmero y detalle técnico no se refleja en la historia la cual presenta dos graves problemas: el guion es un desastre y el entendimiento y reflejo que la cinta hace de la tradición que honra es pobre y limitada.

En cuanto al guión, la estructura de la historia es enredada y poco clara por momentos, además de que esta llena de McGuffins sin propósito o sentido más que avanzar la historia y resolver un nudo que no se supo deshacer de otra manera, las reglas que establece el propio universo no se sostienen por sí solas, un montón de elementos suceden por una plausibilidad poco creíble o una coincidencia muy increíble y el principal fallo es que la historia tienen poca resonancia emocional o emotividad.

Si quieren acusar de algo a Coco puede ser que es pornografia emocional diseñada para manipular emocionalmente a la audiencia. Eso lo entiendo. Pero Día de Muertos jamás logra crear una historia conmovedora o donde se sienta la supuesta aventura épica y de crecimiento emocional de los personajes que vemos en pantalla.

Pero el fallo más grave de la cinta es lo limitada que es su visión de la tradición que retoma. Si una película decide llamarse Día de Muertos uno esperaría que la destilación fílmica de la tradición refleje la resonancia emocional, simbolismo, historia, significado y contexto visual de la tradición. Pero Día de Muertos no lo hace, en su lugar se inventa un origen bastante simplon para la tradición, y luego hace una licuado de algunos elementos y símbolos de la tradición, tanto de antecedentes prehispánicos como coloniales a los que agrega elementos del folclor europeo (como la magia y hechicería) que le sirven a su enredada historia pero poco logran para darle significado y trascendencia a la festividad.

En el aspecto actoral, Fernanda Castillo, Alan Estrada y especialmente Memo Aponte están fantásticos en sus papeles, trabajando con los elementos que el guion les da.

Día de Muertos es una medianamente eficiente y relativamente entretenida cinta familiar que deja un sabor de boca agridulce pues sus realizadores parecían más interesados en pelear contra Disney y lo que clamaban era aportación cultural, que en realmente construir una historia interesante que presentará la resonancia emocional y visual de una tradición tan querida como el Día de Muertos.