¿Qué harías si tuvieras oportunidad de cambiar tu pasado?

Bajo la dirección de Luis Eduardo Reyes con guion de Adriana Pelusi, El hubiera sí existe nos cuenta la historia de Elisa (Ana Serradilla) una tímida e insegura empleada en una empresa que vende purificadores de agua. Cuando una noche, alguien que dice ser su yo del futuro (Ofelia Medina) se le presenta y le dice que debe cambiar su vida si no quiere terminar soltera y con gatos, Elisa deberá decidir si seguir los consejos de su yo del futuro o intentar algo distinto ella misma, lo cual incluye ser consciente de los sentimientos que tiene hacia ella Carlos (Christopher von Uckerman) su compañero de cubículo y mejor amigo en la oficina.

Es relativamente simpático y refrescante ver historias de ciencia ficción en el cine mexicano que además se entrelazan con una comedia romántica. Respecto al guion, la historia es convencional pero esta bien construida, es eficiente en las temáticas que pretende mostrar y construye un buen arco con los personajes. Quizá la parte de los viajes en el tiempo es la más débil pues adolece de un fenómeno similar a casi cualquier película que lidia con el tema: la lógica salta por la borda y se hace un engrudo que es mejor ignorar. La película además tienen un mensaje ambientalista de cuidado del agua (aunque con un trasfondo medio distopico aparentemente inevitable).

Respecto a la dirección, la película está muy bien ejecutada y conecta con la audiencia (la cual no paraba de reír en mi función), pues además aprovecha muy bien el reparto que la acompaña. En especial Ana Serradilla y Christopher Uckerman son genuinamente encantadores, tiernos y simpáticos teniendo una química linda en pantalla, la cual su director aprovecha bien. Claudia Ramirez y Antonio de la Vega como los padres de Elisa también están muy bien. También me pareció un hermoso detalle como se representó visualmente el viaje en el tiempo, con una distinción temática del agua y el magnífico Cárcamo de Dolores en Chapultepec con todo y mural de Diego Rivera fungiendo como máquina del tiempo.

Más allá del viaje en el tiempo, la película comunica el mensaje de que aquello que quieras vivir o sentir lo hagas, lo digas, o lo pruebes. Porque la vida y la oportunidad la tienes hoy. En ese aspecto, el mensaje es efectivo y bien comunicado.

El hubiera sí existe, es el hoy.