Batman: The Return of Bruce Wayne

Guión: Grant Morrison
Arte: Chris Sprouse, Frazer Irving,Yanick Paquette, Georges Jeanty, Ryan Sook, Lee Garbett
Año: 2010  

Whatever they touch turns to myth

Miles de millones de años en el futuro, unos minutos antes de la Muerte Térmica del Universo, el Archivista está finalizando su labor. Toda la información del Universo se encuentra lista para ser depositada en un Agujero Negro. En el Punto de Fuga, antes del fin, todo se encuentra reducido a sus conceptos primordiales. Sólo le queda una historia más por integrar.

Un collar de perlas. Una pistola. Una bala. ¿Una campana?

Ding, ding.

El Universo está compuesto de Información. En nuestro “mundo real”, la información son las partículas atómicas y subatómicas. Quarks, leptones, bosones. En un Universo ficticio como el que habita Batman, está compuesto de historias. The Return of Bruce Wayne expone que la Ultima Historia, la definitiva, es la Historia de Batman. Sí, todo el Universo DC es sobre Batman. Eso no significa que todas las historias en todos los comics situados en el Universo DC tienen como fundamento a Batman, sino que cada comic con Batman como protagonista lo tienen. Son Batman-céntricos de igual manera que Blackest Night mostró una cosmología GL-Céntrica, o el mismo Morrison lo hizo con Superman en Superman Beyond 3D. Es una verdad obvia que sale a relucir en muchas historias, pero nunca había tenido una aparición tan explícita en un comic de Batman.

Return of Bruce Wayne es sobre la ascensión del Bati-Dios, la Historia Definitiva del Universo DC. Batman es mi personaje predilecto. ¿Qué otra historia podría ser mi favorita?

Cuando Batman se enfrentó al Dios del Mal en Final Crisis, sabía que no sobreviviría. Lo hizo como el Héroe Mítico de leyenda, enfrentándose al dragón que tenía que vencer. Pero Darkseid se rehusaba a morir. La Sanción Omega – La Muerte que es la Vida – era su esperanza. En vez de matar a Batman, lo catapultó a través del tiempo, con una de sus ideas Cazadoras-Asesinas detrás de él. Darkseid sabía que Bruce eventualmente regresaría al presente, y la combinación de energías temporal y Omega resultaría en la creación de una Singularidad que absorbería al Universo. Darkseid no tendría que morir. Darkseid se convertiría en un todo.

¿Cómo puedes ganar cuando tu victoria asegura tu derrota? Es imposible.

The Return of Bruce Wayne es sobre Batman haciendo lo imposible.

El run de Grant Morrison era sobre crear un mejor Batman. Primero lo tuvo que destruir en Batman RIP y ahora le toca el turno a la reconstrucción. Desprovisto de su memoria, Bruce es arrojado 10000 años al pasado, en donde tiene que enfrentarse a las huestes de Vandal Savage. Removido de su contexto, Bruce combate las fuerzas del mal y establece su Sígil de una manera primitiva – o primordial, seria la mas adecuada descripción – mientras que establece la idea misma de la civilización. Aun en los albores de la humanidad, Batman está presente.

Ecos en el tiempo.

Ding, ding.

En una era donde la superstición era valorada por encima de la razón, Bruce emerge siendo el brillante detective que es. Mordecai Wayne, cazador de brujas. El Murciélago salva la naciente Gotham del Hyper-Adapter. Gotham City esta intrínsecamente ligada a Batman, pero ¿no estaba el Hyper-Adapter ahí porque perseguía a Bruce? ¿Gotham City creó a Batman o Batman creó a Gotham City? El totem del Murciélago es un Sígil mágico. La magia es ambigua e incontrolable.

La época dorada de los piratas está a punto de concluir. Bruce y Jack Valor, el nieto de Jon Valor, el original Black Pirate, se enfrentan a Blackbeard en la Baticueva. Un elemento de Batman al que Morrison le da una larga historia. Hogar de los últimos de los Miagani, la tribu de la Gente-Murciélago que Bruce inspiró hace miles de años. Poco a poco, todo lo que conforma a Batman está siendo construido. Bruce renace al salir de la cueva, de su Descenso al Inframundo, como el aventurero de capa y espada que es. Tiene casi todas sus memorias, y está listo para ponerle una trampa a su enemigo.

El All-Over se acerca.

Al recordar la historia, siendo ya un anciano, Jack Valor aún escucha campanas. Ecos en el tiempo.

Ding, ding.

Batman es rudo. Como Clint Eastwood y John Wayne en un solo paquete. En el cuarto capítulo, Batman es un silencioso pistolero forajido. Un pistolero que no usa pistolas, ya que sigue siendo Batman, pero el arquetipo es el mismo. En el Viejo Oeste, Bruce se tiene que enfrentar a Vandal Savage una vez más para salvar a la última descendiente de los Miagani: Catherine Van Dern. Esta joven se convierte en la señal divina que necesitaba Alan Wayne para no quitarse la vida. Juntos, terminan una mansión construida encima de una cueva milenaria.

¿El universo creo a Batman o Batman creo al universo? No importa.

Batman es una idea perdurable que se refuerza a sí misma.

Cavernícola, Puritano, Pirata, Vaquero. No importa en qué genero lo pongas, Batman funciona – que aburridos los que lo quieren encasillar a uno solo. Pero Batman también es Noir. El quinto capítulo es Bruce investigando la muerte de sus padres y descubriendo, por fin, todo lo que le había estado afectando durante meses. Simon Hurt es Thomas Wayne, pero no su padre, es un antepasado que alcanzó la inmortalidad convocando a Barbathos, lo que resta de Darkseid. Todo se reduce a Darkseid, un Nuevo Dios, y como tal, la representación de una idea: la Idea del Mal. 

El Hoyo en Todas las Cosas.

Miles de millones de años en el futuro, unos minutos antes de la Muerte Térmica del Universo, el Archivista se revéala como Bruce Wayne. El Hyper-Adapter, que lo ha estado cazando por eones, está a punto de alcanzarlo. En el futuro lejano, donde las ideas alcanzan su significado más potente, es increíblemente poderoso. ¿Pero en el Siglo XXI? El Hyper-Adapter es sólo otro costal para que la Justice League practique. Es enviado al pasado donde se convierte en un símbolo; en un demonio. Es el demonio Barbathos que tocó y corrompió a Thomas Wayne en el siglo XVII hasta que fue muerto por Vandal Savage hace mucho, mucho tiempo. Y fue también el que entro por la ventana del estudio de la Mansión Wayne, construida encima de la cueva de los Magiani.

Ding, Ding.

Pero las energías de la Sanción Omega están a punto de destruir el Universo. Bruce tiene que morir; es la única forma de ganar. Tiene que darse por vencido, ya que Darkseid gana de cualquier manera. La batalla de Bruce contra Darkseid se libró en tiempo pentadimensional en el Atalaya de la Justice League, en la cueva del Thogal y en el estudio de la Mansión Wayne. A menos que Bruce decida no darse por vencido; a menos que tome la oscuridad y la transforme, que haga sonar la campana cuyo “ding, ding” reverberará a través del espacio y el tiempo significando la Primera Verdad de Batman: Batman no está sólo.

Nunca lo estuvo.

Alfred siempre ha estado a su lado, desde que detuvo el sangrado a tiempo – en el tiempo – y Dick, Jason, Tim, Gordon, Superman, Wonder Woman y todos esos héroes a los que ha inspirado, han estado con él.

Batman es una figura transformativa. Utiliza la tragedia y la oscuridad y las transforma en una fuerza protectora y de justicia; el miedo se convierte en esperanza. Para Grant Morrison esto no era suficiente. Su Batman no usa solamente la tragedia para combatir el mal, utiliza la misma idea de la maldad – El Nuevo Dios, El Concepto Viviente – que es Darkseid y lo transforma, utilizándolo como combustible para el Bien. Todo lo que los Nuevos Dioses tocan se convierte en Mito. La primera vez que Darkseid intentó convertir a Bruce Wayne en un arma perdió su potencial ejército y recibió un balazo. La segunda, acabo creando justamente lo que quería destruir; la victoria de Batman – del All-Over ante El Hoyo en Todas las Cosas – no podría ser más definitiva. La ascensión del Bati-Dios ha sido completada.

El Batman reconstruido de Return of Bruce Wayne es una versión superior. Es una versión que, armado con un conocimiento fundamental de sí mismo, está dispuesto a cambiar, a aceptar su papel como figura mítica. En un reconocido ensayo, Umberto Eco postuló que la continuidad de los comics existía en un “Clima Onírico”, en el que un superhéroe por necesidad se encontraba estático, dando la apariencia de ser ‘consumido’ mientras que tenía que permanecer inconsumible; una paradoja nacida de su naturaleza mítica/ relacionable con el mundo real. El Batman de Grant Morrison destruye las metafísicas inmóviles que lo ataban; es decir, aquellos elementos que hacían que se limitara el personaje a su status quo. El nuevo Batman establecería Batman Incorporated, con el Sígil convertido en la fuerza mitopoeica del Universo.

En teoría, al menos. Sé que en la práctica, el “Clima Onírico” de Eco es tan inescapable como la Entropía. Batman Incorporated ya no existe y las historias de Batman han vuelto a su opresiva homogeneidad. La prisión metafórica que determina que Batman debe de enfrentarse a ladrones de bancos y no a un Dios – y mucho menos vencerlo 4 veces, para los que están tomando cuentas, prevalece.

The Return of Bruce Wayne es mi historia de Batman favorita porque es fractal; y encierra todo mi entendimiento del personaje dentro de ella: Batman es una idea (La Trilogía Dark Knight) ontológicamente recursiva (To Kill a Legend) que transforma la tragedia (Year One, There is no Hope in Crime Alley, Mask of the Phantasm) en heroísmo (You Shoulda Seen Him..) mostrando su flexibilidad inherente.

Sé que muchos prefieren un Batman en historias más simples. Un Batman que pelea contra la corrupción de Gotham, y es perfectamente aceptable; hay muchos ejemplos de grandes historias así.

¿Yo? Prefiero una historia en la que Batman ve al Mal directo a los ojos, y le dice “Gotcha”.

Prefiero que Batman haga lo imposible.

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