Deja que todo te suceda. La belleza y el terror. Sólo sigue adelante. Ningún final es definitivo.- Rainer Maria Rilke

Escrita y dirigida por Taika Waititi. basada en la novela Enjaulando Cielos de Christine Launers, Jojo Rabbit nos cuenta la historia de Jojo (Roma Griffin Davis), un niño de diez años enrolado en las juventudes Nazi durante las etapas finales de la II Guerra Mundial y que es un ferviente admirador de Adolf Hitler, al que visualiza e imagina como un afable y empático amigo que le ayuda en situaciones difíciles (Taika Waititi); la relativamente apacible vida de Jojo cambia una vez que descubre que su madre Rosie (Scarlett Johansson) es una militante secreta del movimiento de liberación nazi de Alemania que además oculta en su hogar a Elsa (Thomasin Mackenzie), una niña judía que forma una amistad peculiar con Jojo.

Taika Waititi toma uno de los temas más oscuros y sombríos de la historia de la humanidad, que ha sido tratado por el cine en muchas ocasiones y bajo distintas ópticas para regalarnos un magnífico relato sobre la otredad, manipulación, propaganda y la empatía como elemento destructor del odio.

Lo que vemos en pantalla es la historia de un niño, ignorante de la crueldad y destrucción que azotaba al mundo, ajeno al odio esparcido por quien el veía como su ídolo y héroe, y fanatizado en despreciar a lo que el veía como alienígenas o seres mitológicos. En ese sentido es una magnífica reflexión sobre como la ignorancia de las masas es utilizada como herramienta por las elites de poder para sembrar caos, discordia y discriminación.

La fabula de Waititi, no termina ahí, pues también nos muestra aquello que destruye esos antivalores: la empatía, la cual nace destruir la otredad, lo cual solo puede suceder cuando uno verdaderamente conoce aquello que aparentemente odia o desprecia. Cuando Jojo conoce a Elsa, y bajo amenaza de que ella delate a su madre, decide no delatarla, sino interrogarla como un trabajo académico para conocer mejor a sus supuestos enemigos mortales, Jojo descubre que Elsa es una persona como el, que sueña, que ríe, que imagina, que sufre y que ha sido terriblemente dañada y destruida por razones que encuentra no tienen sustento. Los judíos no son aquellos monstruos, que Hitler le contó, son personas como el.

El viaje de Jojo esta perfectamente ilustrado por su visualización de Hitler como un amigo imaginario. Al principio de la cinta, cuando el fanatismo de Jojo por Hitler es indestructible, su amigo imaginario encarna toda la comprensión y cariño que un niño de diez años podría poner. Conforme avanza la cinta, Jojo va notando cada vez más rasgos desagradables en el Fuhrer, que continuamente le reclama su apoyo y amistad con Elsa. El viaje de Jojo tiene un punto culminante, cuando el niño visualiza a Hitler (que para ese punto ya se había suicidado en la realidad) como un líder agrio, enfermo, enojón y que despacha odio y terror. La muerte metafórica que Jojo realiza de su otrora amigo, es poderosa emocionalmente, sirviendo como muestra de la madurez que adquiere el personaje.

Han existido criticas al trabajo de Waititi en el sentido de que su cinta trivializa o dulcifica un momento horrible en la historia de la humanidad, que muestra simpatía por las juventudes Nazi o que incluso trivializa la tragedia. Nada de esto es cierto, y muestra poca comprensión de las ambiciones temáticas y narrativas del director. Si bien la cinta no es acumulado de dolor, tragedia y crudeza como otras cintas de temática bélica, tampoco es que frivolice y dulcifique estos momentos. Al contrario, la cinta muestra los peores horrores de la guerra (incluyendo la muerte, en diversas manera) así como el miedo y odio que esta esparció y el poder inmenso que tiene la propaganda como un medio de adoctrinación en la gente.

La principal intención de la cinta es mostrar como todos esos horrores pueden ser derrotados y revertidos. En ese sentido la cinta triunfa ampliamente, al balancear el drama y la comedia de una manera fantástica. En ese sentido hay que apreciar el trabajo de Waititi que logró encontrar alegría y belleza en un ambiente terriblemente deprimente y oscuro. La mayoría de la audiencia con la que vi la cinta rio de manera escandalosa durante buena parte de los momentos graciosos de la cinta, yo no pude compartir tales risas en vista de que acontecían en un momento horrendo donde la salud física y emocional estaba siendo destruida en aras de una guerra motivada por el odio y el desprecio a lo diferente.

El elenco que armó el director es grandioso, destacando Roma Griffin Davis que con apenas doce años es un magnífico y encantador actor que logra plasmar el viaje de Jojo. Thomasin Mackenzie es fantástica como la brillante e inteligente a la vez que atemorizada y deprimida Elsa. Scarlett Johansson como la encantadora, amorosa e inteligentemente combativa Rosie es brillante en su interpretación mientras que Waititi como Hitler es el recurso cómico apropiado para la cinta, incluyendo su merecido final. También destaca Sam Rockwell como un capitan nazi incompetente relegado a dirigir la escuela de juventudes Nazi y de quien descubrimos que es homosexual y no tan horrible persona.

Jojo Rabbit es una fantástica y poderosa fabula donde Taika Waititi elabora un relato sobre como el miedo a la otredad y la propaganda manipuladora engendran al odio, y cómo este puede ser destruido mediante la empatía y el reconocimiento del otro. Todo ello mediante una divertida y cálida comedia dramática, protagonizada por un magnífico elenco.